Suicidio: Ofreciendo apoyo y esperanza a aquellos que sufren.

Agosto 31, 2026 - Hernan Gonzalez

Pensar en el suicidio para algunas personas quizás sea una idea difícil de concebir, pero para otras que luchan contra ciertos problemas relacionales y emocionales, el suicidio es una opción para ellos. El tema del suicido se ha caracterizado por ser una de las principales causas de muerte alrededor del mundo. Por ejemplo, en Estados Unidos, el suicidio fue la segunda causa de muerte en niños de 10 a 14 años en 2017.[1] De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud cada año, más de 720 000 personas fallecen por suicidio.[2] Y mientras que cuatro veces más hombres mueren por suicidio que mujeres, las mujeres intentan suicidarse con más frecuencia.[3] Aunque estas cifras implica diferentes factores, la realidad es que el suicidio es un tema que debe tratarse con seriedad y con urgencia.

La gravedad del suicidio varía desde las amenazas de matarse para atraer la atención, hasta el intento suicida casi consumado y ya sea que la persona se limite a la amenaza o lo ponga por obra, ello es indicio de un trastorno emocional.[4] Otra realidad del suicidio y al mismo tiempo complejas es que ocurre a cualquier edad, esto por supuesto, siendo entre los 15 a los 29 años la edad más frecuente en que las personas se quitan la vida. El suicidio de una persona es perturbador e inquietante, mayormente para aquellos que quedan atrás, no se sentirán aliviados, sino por el contrario, quedarán con cargas terribles.[5]

¿Cómo podemos afrontar este problema del suicidio en el mundo? Aunque Existen muchas campañas que particularmente hablan de la importancia de la salud mental, pero esto no ha hecho que el índice de suicidios disminuya, sino por el contrario, cada año va en aumento.

Los pensamientos suicidas no son ajenos a los cristianos. Dado las consecuencias de vivir en un mundo caído, la realidad es que cualquier creyente puede enfrentar en algún momento de su vida una crisis que lo pueda hacer pensar mal inclusive al grado de atentar contra sí mismo. La realidad del pecado parece querer hacernos ver más vulnerables ante cualquier escenario que pueda presentarse en la vida de una persona. Mientras caminamos por la vida en este mundo caído, a menudo enfrentamos tentaciones y pruebas por todos lados,[6] y particularmente esta gran batalla está en nuestra interior.

No obstante, una de las principales causas que conducen a una persona a cometer un acto de suicidio es la depresión. Mayormente la juventud que vive en una época digitalizada le ha hecho creer o asumir cosas de sí mismos que al no cumplir con los estándares de la sociedad populares, por lo tanto, no pueden pertenecer a ellos. El corazón de los jóvenes esta respondiendo a querer las cosas que ofrecen este mundo, y sus deseos y anhelos pueden ser tan grandes que al no recibirlos o el no alcanzarlos dichos deseos, esto los puede llevar a caer a un bache de tristeza que los sumerja en la negatividad y en un disgusto por sus vidas. ¿Cómo podemos responder ante ello? ¿Cómo aconsejamos a nuestros jóvenes que se sienten inferiores en una sociedad corrompida? y sobre todo, ¿Cómo podemos ayudar a estos jóvenes que luchan con pensamientos suicidas por no sentir que encajan con la sociedad?

Hoy quiero compartirte una seria de pasos para brindarle ayuda emocional y espiritual a jóvenes y adolescentes que luchan contra pensamientos suicidas y que se enfrentan a situaciones de bullying, problemas en hogares disfuncionales, la pérdida de identidad, la depresión y el consumo de sustancias. Al mismo tiempo se presentará un plan de acción dando respuestas bíblicas y esperanzadoras a la luz del evangelio para que al entender sus corazones dinámicamente se establezcan verdades reales de quien realmente son en Cristo y fomentar la importancia de la salud mental tanto en los hogares como en los círculos cristianos.

Descripciones de la Experiencia Humana

Si bien el suicidio es considerado un acto egoísta, la realidad es que es una de las experiencias más trágicas por las que una persona puede a travesar y mayormente los familiares más cercanos que al final vienen siendo los más afectados. Como cristianos nuestros pensamientos humanos pueden rozar los límites de las moradas eternas, pero de un momento a otra, por alguna situación en particular puede llevarnos a sentirnos en lo más profundo de los infiernos. Esa es la realidad de un corazón dinámico humano, en la que la persona no solo refleja en sus acciones y palabras lo que realmente hay dentro de sí, sino que también dado su experiencia esto moldea su perspectiva de cómo ve el mundo y cómo afronta las situaciones adversas.

El suicidio en segundo lugar también es visto como una manera fácil de salir de los problemas a los que se enfrentan, como una forma de escape ante la adversidad. El tira y afloja de las emociones del pasado no siempre es agradable y, si nuestro aconsejado decide ceder a los pensamientos más oscuros, pueden caer en el foso de la desesperación.[7] Las personas y particularmente los cristianos deben entender que se espera que la vida sea difícil hasta que estén en la presencia eterna con el Salvador.

Debido a que Dios trabaja en nuestras vidas a través de la adversidad, debemos aprender a responder a aquello que Él está haciendo.[8] Por ello, en la consejería debemos establecer quienes somos nosotros y quien es Dios y las grandes implicaciones que esto trae. De manera que es importante comprender quienes somos y como estamos compuestos para entonces visualizar como vamos a afrontar las dificultades de esta vida y la doctrina de la humanidad nos ayuda a entender la naturaleza bíblica de lo que significa ser un ser humano.[9]

El Bullying

El Bullying o conocido también como el acoso escolar es la violencia repetida en la que uno o más individuos hostigan o maltratan a otro compañero de clase. Este acoso puede ir desde los insultos hasta las agresiones físicas. Los daños físicos y psicológicos tienen un impacto importante en la vida del afectado ya que esto puede llevarlos a un daño grabe emocional. Aunque el bullying puede manifestarse de diversas formas, la realidad puntual es que puede llevar a la víctima a sentirse vulnerable y eleva el factor de riesgo para el desarrollo psicosocial de las víctimas. Esto como consecuencia puede dar lugar a que tengan pensamientos suicidas en un cierto grado que con el tiempo puede ir elevándose. Tanto en la infancia como en la adolescencia en donde se presente el mayor índice de víctimas de Bullying debe tenerse un acercamiento inmediato para evitar una tragedia más grande.

Hogares Disfuncionales

Si bien es trágico que el suicidio se haya vuelto la tercera causa principal de muerte entre los adolescentes de Estados Unidos, en parte es porque hay tantos chicos que nunca aprendieron a enfrentar los conflictos constructivamente.[10] Esto pudo ser por el resultado de haber crecido en hogares disfuncionales y no se fomentaba el amor y la unión familiar. El no tener un sentido de pertenencia bien los pudo arrastrar a tomar la decisión trágica de cometer suicidio. Los conflictos dentro de los hogares no solamente causan división sino también aislamiento en las personas que se sienten totalmente solos. Aunque la disfunción en los hogares también se debe a diversos factores, la realidad es que la falta de apego influye directamente en los adolescentes a considerar el suicidio como una salida. La salud y la madurez de una relación no se miden por la ausencia de problemas, sino por la forma en que se manejan los problemas inevitables.[11] De manera que, dado la ausencia de este acercamiento tan vital, así es como muchos jóvenes dado que nunca recibieron el consejo o el cuidad necesario de las personas más cercanos a ellos los ha llevado a hacer realidad aquello que comenzó como un pensamiento.

La perdida de identidad

En la época actual a crecido el índice de personas que luchan con su falta de identidad. Este fenómeno psicológico que se refiere en definición a la sensación de desconexión con uno mismo y aunque esto se deba a diversas causas, los estudios más recientes señalan que un cambio drástico en la vida, traumas emocionales o la influencia de factores externos como la cultura y la sociedad, pueden influenciar de forma seria en una persona. La desconexión de uno mismo más grabe puede ocurrir tras la experiencia de pérdidas significativas, como el fin de una relación prolongada, la muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo que definía a la persona o la salida de los hijos del hogar (síndrome del nido vacío). Dado la naturaleza del corazón dinámico y esa necesidad de pertenencia puede conducir a la persona a estar experimentando pensamientos destructores como el considerar terminar con sus propias vidas.

La depresión

La depresión es una de las causas principales que puede conducir a una persona a cometer suicidio. De acuerdo con el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Quinta Edición) define la depresión como un trastorno que se manifiesta a través de un conjunto de síntomas que al menos deben estar presentes durante un periodo continuo de dos semanas. Uno de los principales síntomas de depresión es la falta de ánimo o una pérdida de interés o placer en actividades que realiza una persona. Por otra parte, comprendiendo la realidad dual de un ser humano, si la persona está luchando contra la depresión, enfrenta problemas espirituales diariamente de manera que debe encontrar una manera de lidiar con ello, o ellos lo vencerán.[12] Por ello, ante un comportamiento poco común en un joven se debe actuar rápido.

Consumo de Sustancias

Las últimas investigaciones científicas, de las cuales ya se están haciendo eco los medios de comunicación generales, también nos confirman que los efectos de los traumas pueden trasmitirse de una generación a la siguiente,[13] esto incluye el consumo de drogas. Por otro lado, el consumir drogas durante la juventud o una edad temprana puede interferir con los procesos de desarrollo del cerebro y esto como consecuencia puede provocar una deficiencia en la persona ya que también puede afectar la toma de decisiones. El consumo de sustancia o una especie de adicción puede llevar a una persona a causarse un daño serio tal como quitarse la vida al estar fuera de sí. De acuerdo con otros estudios las sustancias psicoactivas, como el alcohol, los opioides, las benzodiazepinas y otras drogas ilícitas, pueden incrementar la vulnerabilidad de las personas a pensamientos y comportamientos suicidas.[14]

Ante estas realidades, ¿Cómo debemos responder como cristianos? Ante una situación en donde el riesgo de un suicidio está latente ¿Cómo podemos intervenir? ¿Cuál es papel del consejero bíblico cuándo casos como estos pueden surgir? ¿Cómo manejar el mensaje del evangelio para brindarle esperanza a aquellos que sufren el día de hoy? y mayormente, ¿Cómo ayudamos a los jóvenes y adolescentes pues tienen pensamientos suicidas?

La Escritura nos dicen como afrontar el problema de los Pensamientos Suicidas Teológicamente

Cuando hablamos de una teología de la experiencia humana nos referimos a que la teología, tal y como está revelada en las Escrituras, brinda las categorías para que las personas comprendan sus propias experiencias.[15] Dado que nos encontramos en un mundo maldecido por el pecado, experimentar pensamientos negativos ante situaciones que nos afecten anímicamente pueden llevarnos a buscar salidas drásticas como el suicidio.

Ante este diagnóstico, el consejero bíblico debe tratar en sus jóvenes aconsejados que manifiestan tener pensamientos suicidas a hacerles ver las mentiras que se esconden tras esta salida de escape. En primer lugar, señalándoles que el pensamiento suicida está lleno de falsedades.[16] En cualquiera de los cinco casos anteriormente mencionados, el joven debe comprender que el suicidio no es la respuesta ante la adversidad. No negamos su sentir por lo que este atravesando, pero empáticamente le expresamos que su vida y su existencia misma al no ser un producto del azar significa que tiene valor y propósito. En segundo lugar, si el aconsejado trajera ideas psicologizadas debemos procurar establecer que él necesitaba consejería que lo llevará a soluciones bíblicas para todos estos problemas.[17]

En el caso de Bullying

El rasgo más característico de la compresión bíblica del hombre es la enseñanza de que el hombre ha sido creado a imagen de Dios (Gen. 1:27).[18] Al guiar al aconsejado a través de las Escrituras, establecemos en primer lugar, que solo Dios como nuestro creador, ha determinado que nuestra vida y nuestra persona tiene un valor único y pensamientos seculares o de personas que buscan dañarnos con comentarios negativos de nosotros mismos deben ser rechazados y excluidos de nuestra percepción de nosotros mismos. La tristeza piadosa conduce a cambios en la perspectiva de nuestra mente y en las prioridades de nuestro corazón; en cambio; la del mundo a menudo conduce a desviaciones letales.[19] No ignoramos el daño que puede provocar ciertas palabras o el acoso que experimenta nuestro aconsejado, pero lo que buscamos es revertir la mentira que puede hacerle creer otra persona con verdades bíblicas que pueden hacerle sentirse confiando de quien es él particularmente en Cristo.

Es importante que los padres del aconsejado actúen de inmediato ante una situación de esta naturaleza. Existe el cuidado y el trato particular en los casos de bullying escolar y poder proveer una protección para las víctimas. En segundo lugar, dado que la palabra de Dios trata de la salud mental (2 Tim. 3:16-17), guiar al aconsejado mediante verdades bíblicas pueden influir en su estado de ánimo y que esos pensamientos suicidas vayan reduciéndose con el proceso de la consejería. Las inseguridades que pueda presentar por lo experimentado por el bullying deben ser remplazadas por el gozo que el evangelio de Jesucristo brinda a aquellos que ponen su vida y su confianza en Él. De manera que podemos tratar la situación de manera que el discipulado sea un medio con el cual el aconsejado comience a verse tal y como el Señor lo ve.

Algunas de las recomendaciones que le haría al joven aconsejado es unirse al grupo de jóvenes de la iglesia y poder formar un vínculo con la familia de Dios para fortalecer su vida emocional y espiritual. En segundo lugar, en el caso que el bullying continue, sugeriría recurrir a las autoridades correspondientes para que le brinden una mayor protección al aconsejado. Y en el caso de que vuelvan los pensamientos negativos contra sí mismo o los pensamientos de suicidio, le sugeriría pasar tiempos de oración y lectura de la Escritura para combatir con las verdades bíblicas en aquellos momentos de vulnerabilidad ante los recuerdos o las secuelas de la experiencia del bullying.

En el caso de hogares disfuncionales

Al tener una situación de disfunción en el hogar, se debe hacerles saber a los padres la responsabilidad afectiva que tienen para con sus hijos. La paternidad emocionalmente inepta viene como resultado de ignorar los sentimientos en general de los hijos, al mostrarse demasiado liberales o no sentir respeto por lo que su hijo siente.[20] Esto como consecuencia puede llevar al adolescente a no sentirse valorado o poco querido por sus propios padres para dar lugar a la tristeza y a los pensamientos negativos de sí mismos.

Por eso es importante en este caso, poder traer a los padres a la consejería y que por ellos mismos escuchen cual es el sentir de su hijo y porque tiene estos pensamientos suicidas. Conocer la dinámica del corazón de su hijo puede ayudarle a poder cambiar esa experiencia de soledad y ser intencionales en procurar formar un sentimiento de pertenencia en su hijo. Al abrir la Escrituras mostraría las grandes exhortaciones y responsabilidades que tienen los padres para con sus hijos delante de Dios. Ante una actitud antipática de los padres, la Escritura dice que no irritar o amargar a los hijos, para que no se desalienten (Col. 3:20-21), sino por el contrario, deben instruir a su hijo en su caminar (Prov. 22:6), para que se vuelva una persona emocionalmente sana y que crezca en la medida de lo posible en el temor de Dios (Deut. 6:6-7). Así también, la exhortación hacia los padres de no provocar a ira los hijos, sino que deben criarlos en disciplina y amonestación del Señor (Efes. 6:1-4), pero que el amor este presente.

Ahora, al venir al joven aconsejado, será importante señalarle que las disfunciones y problemas de desapego por parte de sus padres viene como consecuencia de la realidad del pecado en el mundo. Estas situaciones son muy comunes en la todas las familias del mundo, pero estas realidades pueden cambiar cuando el evangelio de Jesucristo entra a sus hogares y pone un orden en donde no lo ha habido antes. De manera que tanto al guiar a los padres como al hijo con verdades bíblicas sobre la familia, el objetivo a alcanzar será que a través de lo que Dios hace con el poder de evangelio los padres se involucren más en la vida de su hijo y puedan generar un vínculo con el cual pueda revertirse esa desconexión emocional por una relación entre padres e hijos que crecen en conjunto con las verdades de la buena noticia del evangelio.

Algunas de las recomendaciones que añadiría es apartar momentos particulares en los cuales puedan pasar tiempo de calidad y fortalecer su vínculo relacional entre padres e hijos. Invitaría de igual manera a la familia a involucrarse en actividades o a los grupos pequeños de la iglesia, para si también puede formar un sentimiento de pertenencia, pero ahora a la familia de Dios. En el caso que la antipatía vuelva a aparecer, señalarle al joven que se sienta libre de expresarse y sus padres tener la responsabilidad de escucharle cuando se sienta invadido nuevamente por aquellos pensamientos negativos suicidas.

En el caso de la pérdida de Identidad

Ante una falta de identidad será importante conocer que situación en particular llevó al aconsejado a sentirse de esa manera. Señalarle que Dios no ignora su sentir puede ayudarle a no verse que esta solo en esta situación, sino que el Señor se duele con él ante la realidad a la que se enfrenta. Por ello, desde la primera sesión buscaré que el aconsejado por sí mismo me diga que fue la situación que lo hace sentirse desconectado y lo orilló a considerar el suicidio como solución a su problema. Una de las experiencias más traumáticas para los jóvenes y adolescentes puede ser la separación de los padres. Nuevamente es importante resaltarle al aconsejado que las relaciones disfuncionales o los problemas que enfrentan los matrimonios son el resultado de mundo roto por el pecado.

Como parte del proceso, involucraría a algún familiar más cercano al aconsejado. Parte de su tarea sería supervisar como esta desenvolviéndose el aconsejado y en el caso de que se manifieste algún tipo de aislamiento, el familiar pueda hacer una intervención inmediata de acercamiento y afecto. Les instruiría a que cuando vuelva ese sentimiento de tristeza o desolación vayan a la Escritura en el Salmos 145:18, en donde se nos dice que "el SEÑOR está cerca de todos los que le invocan, de todos los que le invocan en verdad”, con el fin de que a través de esta lectura, el aconsejado pueda sentir el abrazo de Dios en aquellos momentos de debilidad.

Por otra parte, solicitaría al aconsejado a vernos al menos una vez por semana, para que a través de un tiempo de calidad y de discipulado, el joven vaya redescubriendo no solamente su identidad personal sino también su identidad al venir a Cristo. Es importante durante el proceso de consejería el aconsejado vaya conociendo las verdades bíblicas para su vida y que cambien ese patrón de aislamiento por buscar comunidad y unidad, ya sea a través de un acercamiento a sus seres queridos o involucrándose al grupo de jóvenes de la iglesia.

Las oraciones de esperanza formarían una parte fundamental en un caso como este, guiaría al joven que al abrir su corazón pueda expresar su sentir al Señor y poder experimentar el abrazo de Dios y el gozo vuelva a él con esperanza y con deseo de vivir para lo que Dios lo creó.

En el caso de depresión

Para comenzar haría preguntas diagnóstico al aconsejado con las cuales él pueda descubrir por sí mismo al abrir su corazón cual es la situación en particular que lo ha sumergido en la tristeza al grado de tener una idea o una intención de suicidio. Por consiguiente, llevaría al aconsejado directamente a la Escritura para ir viendo juntos que nos dice la palabra de Dios acerca de cómo afrontar situaciones como las que el aconsejado experimenta. El autor del libro de los Hebreos indicó que el consejo basado en la palabra de Dios penetra las realidades fundamentales del alma humana para juzgar y evaluar los pensamientos y las intenciones del corazón [21] Con ello, guiaría al aconsejado a ver que las respuestas de su corazón y sus pensamientos lo están llevando por la salida rápida.

Otra verdad que traería a coalición con el aconsejado sería que la promesa del Señor de estar cerca de los quebrantados es también una realidad para él. Durante las sesiones le animare a tener presente la Escritura del Salmos 34:18, en donde se menciona que "el SEÑOR está cerca de los que tienen quebrantado el corazón; él rescata a los de espíritu destrozado". Con estas verdades bíblicas mi objetivo es hacerle ver al aconsejado que ante la desilusión de un mundo caído solo Dios nos devuelve el ánimo y la esperanza cuando recordamos las promesas que ha hecho para todo aquel que pone en Él su confianza.

Otro aspecto que haría en este caso es involucrar a los padres del joven o a algún amigo cercano y que sea importante para él y así cuando vuelvan aquellos pensamientos negativos, el aconsejado pueda sentirse confiado al acudir con alguno de ellos en algún momento de debilidad. De mi parte, también le señalaría al aconsejado a sentirse con libertad de llamarme cuando las cosas parezcan tornarse oscuras y poder pasar algún tiempo de oración, inclusive si es necesario vernos de forma inmediata para así fortalecer al aconsejado ya sea a través del acercamiento y con oraciones de esperanza. Mi objetivo es que con el tiempo el aconsejado pueda disciplinar su pensamiento y abrazar las verdades bíblicas en cada paso que dé.

En el caso de consumo sustancias ilícitas

Tener un acercamiento continuo con el joven aconsejado será vital para ayudarle a salir de esta situación. En primer lugar, estableceríamos que debe dejar de consumir cualquier tipo de sustancia que ingiera y que deje de tener contacto con aquella personas o personas que le facilitan la droga. Dado la naturaleza del caso, tomaría medidas un tanto extremas al principio para hacerle ver al aconsejado que esto en cualquier momento puede llevarlo a hacer realidad aquellos pensamientos suicidas bajo el efecto de alguna sustancia.

En segundo lugar, involucraría a dos jóvenes líderes piadosos y a los padres del aconsejado para brindarle un apoyo moral y mediante el afecto, él pueda ver que su bienestar es importante para muchos de nosotros. Por otra parte, es probable que piense que esté pensando que Dios no tenga ningún interés debido a su comportamiento, pero será aquí en donde lo guíe a través de las Escrituras para señalarle que al Señor le importa y que quiere verle bien.

En tercer lugar, pasar tiempo de oración y de discipulado con el aconsejado será determinante para provocar en él un deseo por conocer más del Señor, y poder cambiar aquellos pensamientos suicidas o aquellos deseos de consumir alguna sustancia por momentos de intimidad con el Señor ya sea al pasar tiempo a través de su palabra o en oración, para que de esta forma el aconsejado se fortalezca con la verdad bíblica en aquellos momentos de debilidad.

En cuarto lugar, animaría al aconsejado a tener una participación activa con los jóvenes de la iglesia y pueda formar vínculos con personas que de verdad se preocupen por él y que lo ayuden en su crecimiento personal y espiritual. Mi objetivo es que el aconsejado pueda ver que hay gozo y plenitud cuando damos lugar a que nuestros deseos y pensamientos se vuelvan al Señor para ser redimidos por Él y así comenzar a buscar las cosas de arriba (Col. 3:1).  

Conclusión

El suicidio puede prevenirse, pero es importante tomar responsabilidades y tener un mayor afecto por aquellos que sufren o luchan con pensamientos suicidas. El antídoto contra el suicidio es la buena noticia del evangelio de Jesucristo el cual en su nombre viene a traer vida y vida en abundancia (Jn. 10:10).  



[1] Miguel Núñez, Ética Cristiana. Nashville, Tennessee: B&H Publishing Group, 2020. 11.

[3] Robert D. Jones, Kristin L. Kellen y Rob Green, El Evangelio Para Vidas Desordenadas. Brentwood, Tennessee: B&H Publishing Group, 2025. 345.

[4] Esdras Betancourt, Introducción a la Psicología Pastoral. Barcelona, España: Editorial CLIE, 1994. 174.

[5] David Powlison, ¡Quiero Morir! Remplazar Pensamientos Suicidas con Esperanza. Sebring, Florida: Editorial Bautista Independiente, 2019. 3

[6] Rush Witt, Quiero Escapar: Esperanza para tiempos abrumadores. Sebring, Florida: Editorial Bautista Independiente, 2025. 29.

[7] Cheryl Bell, Emociones ¿Pecaminosas o santificadas? Asociación de Consejeros Bíblicos Certificados, 2023. 5.

[8] Jerry Bridges, Confiando en Dios aunque la vida duela. Bogotá, Colombia: Editorial CLC, 2011. 186.

[9] Heath Lambert, Teología de la Consejería Bíblica. Sebring, Florida: Editorial Bautista Independiente, 2020. 129.

[10] Ken Sande, Pacificadores: Guía Bíblica para la resolución de conflictos personas. 16.

[11] Paul David Tripp y Timothy S. Lane. Diseñados para no estar solos. Marimar, Florida: Editorial Patmos, 2023. 19.

[12] Edward T. Welch, Depresión: Levantándote cuando estas caído. Phillipsburh, NJ: Publicaciones Faro de Gracia, 2000. 5.

[13] Mark Wolynn, Este dolor no es mío. Madrid, España: Penguin Publishing Group, 2016.

[15] Jeremy Pierre, La Dinámica del Corazón en la vida cotidiana. Sebring, Florida: Editorial Bautista Independiente, 2019. 4-5.

[16] David Powlison, ¡Quiero Morir! Remplazar Pensamientos Suicidas con Esperanza. Sebring, Florida: Editorial Bautista Independiente, 2019. 4.

[17] Charles D. Hodges. Buen Ánimo, Mal Ánimo. Colombia: Poiema Publicaciones, 2023. 206.

[18] Anthony Hoekema, Creados a Imagen de Dios. Grand Rapids, Michigan: Libros Desafío, 2005. 27.

[19] Charles D. Hodges. Buen Ánimo, Mal Ánimo. Colombia: Poiema Publicaciones, 2023. 181.

[20] Daniel Goleman, La Inteligencia Emocional. Estados Unidos: Penguin Random House Grupo Editorial, 2018. 225.

[21] Consuelo: Ayuda para los que Sufren. Estados Unidos de America: Ministerios RBC, 2008. 24

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